Home Jorge Ramos After the Storm

After the Storm

Perla and Nancy were crying as they spoke. Last week, as torrential rains began to subside in the aftermath of Hurricane Harvey, their husbands were swept away while trying to save people. Nancy’s husband, Jorge Pérez, was killed. Perla’s husband, Benjamín Vizueth, remains missing.
In a recent interview, both women told me what happened. Their husbands — along with three relatives and friends, and two journalists from the Daily Mail — went out on a small boat to search for people trapped in the flood. After two trips, they’d rescued two families, and they all agreed to go out a third time.
As they were making their way across the floodwaters, a strong current threw the boat against a utility pole. An electric shock apparently flung everyone into the water. Two of the rescuers were killed. Two others are missing. One rescuer and the two journalists were found alive.
The story of Jorge, Benjamín and their relatives and friends, all of them from Mexico, illustrates the significant contribution that immigrants make in Houston. When help was most needed, they set out to rescue their neighbors. At that moment of crisis, the Trump administration, the Texas government and the Red Cross were not there.
“My husband is a hero,” Nancy told me. She’s right.
One out of every four residents in Houston is an immigrant — that is, 1.4 million people out of 6.3 million were born abroad, according to the Migration Policy Institute. Now that the recovery has begun, who is going to rebuild Houston’s homes, roads and businesses? It will be immigrants’ hands, no doubt. Houston is the third city in the United States, with the largest number of Mexican-born residents.
Houston also represents the future of the United States. No one group is hugely dominant in this city. According to the last U.S. census, whites accounted for 40% of the population, Latinos for 36%, African Americans for 17% and Asians for 6%. It’s predicted that by 2044, everyone in the nation will belong to a minority group.
After Harvey, people tweeted that the money President Donald Trump intends to spend on an unnecessary wall along the Mexican border should be used instead to rebuild Houston. The leader of the Senate, Mitch McConnell, once estimated that the unnecessary wall would cost up to $15 billion. Houston needs every single one of those dollars. (And, no, Mexico will not be paying for that wall.)
And there will likely be more brutal storms ahead. Climate change is real — ocean waters are getting warmer and the poles continue to thaw. It’s no coincidence that Harvey broke records with regard to rainfall, and that the hurricane was so brutal. Yet there are still people out there who believe that climate change is a hoax created by the Chinese.
Horrified and grieved, I watched how life stopped being normal for families in Houston. In a striking television report, my fellow journalist Enrique Acevedo followed a woman returning to her home on a small kayak after the storm. She opened the front door and found almost the entire first floor flooded in about 3 feet of water. In the footage, she says nothing — all you can hear in the background is water splashing against the living room walls. Anyone watching that report knew that in that very moment, this woman’s life had changed forever.
It could have been me instead of her. It could have been my neighbors. Or my colleagues. This is weather roulette: Harvey could have hit Miami, the city where I live. Twenty-five years ago it actually was us, when Hurricane Andrew, a Category 5 storm, hit South Florida with all its might. It took us years to recover, but we did recover.
Now, meteorologists say that a new storm, Irma, is forming in the Atlantic, but I refuse to track it on a map. I am too anguished. I can only think of Perla, Nancy and all the immigrants who will be needed to get Houston back on its feet.
(Here is my interview in Spanish with Nancy, the wife of the recently deceased Jorge Pérez, and Perla, whose husband, Benjamín Vizueth, is still missing: bit.ly/2vNk0tu.)

___________________________________________________________________________________________

Después de la Tormenta

Perla y Nancy lloraban desconsoladas. El esposo de Nancy, Jorge Pérez, había muerto. Y el esposo de Perla, Benjamín Vizueth, estaba desaparecido. En Houston ya había dejado de llover pero el huracán Harvey se los había llevado.
En una entrevista las dos mujeres me contaron lo que había ocurrido. Sus esposos —junto con otros tres familiares y amigos, y dos periodistas del Daily Mail — se subieron a una lancha para recorrer las calles de Houston en busca de personas atrapadas por las inundaciones. Ya habían rescatado a dos familias en dos viajes, pero todos insistieron en salir una tercera vez.
Mientras se abrían paso por entre el agua, una fuerte corriente aventó la lancha contra un poste. La descarga eléctrica los lanzó a todos al agua. Dos de ellos murieron. Otros dos están desaparecidos. Uno más, junto con los dos periodistas, fueron encontrados vivos.
La historia de Jorge, Benjamín y sus compañeros, todos de México, refleja las enormes contribuciones de los inmigrantes a Houston. Ni el gobierno de Trump, ni el estado de Texas, ni la Cruz Roja podían hacer lo que estos inmigrantes. Y cuando más se necesitaba, salieron a ayudar a sus vecinos.
“Mi esposo es un héroe”, me dijo Nancy. Y lo es.
En Houston uno de cada cuatro habitantes es inmigrante (esto es, de un total de 6,3 millones, 1,4 millones nacieron en el extranjero, según el Migration Policy Institute). ¿Quién va a reconstruir las casas, las autopistas y las empresas de Houston? Serán manos inmigrantes, por supuesto. Houston es la tercera ciudad del país con el mayor número de mexicanos.
Houston también es el futuro de Estados Unidos. Ningún grupo domina. En el último censo, los blancos eran sólo el 40% de la población, los latinos el 36%, los afroamericanos el 17% y los asiáticos el 6%. Esto es muy parecido a cómo se verá Estados Unidos en el 2044, cuando todos seremos minorías.
Un tuit sugirió que el dinero que el presidente Donald Trump va a gastarse en el muro con México se dedique a la reconstrucción de Houston. El líder del Senado, Mitch McConnell, una vez calculó que ese innecesario muro costaría hasta $15 mil millones de dólares. Houston necesita cada uno de esos dólares.
(Ojo: No, México no pagará el muro).
El cambio climático es real. Harvey, la tormenta que más lluvia ha acumulado en la historia reciente de Estados Unidos, ocurre en momentos en que sube la temperatura de los océanos y se deshielan los polos. No es ninguna coincidencia que Harvey haya sido un huracán tan brutal. Y aún así existe gente que cree que el cambio climático es un invento de los chinos.
Vi, entre horrorizado y entristecido, cómo la vida dejó de ser normal para las familias que vivían en las 100 mil casas que resultaron afectadas en Houston. En un estrujante reportaje de televisión que hizo mi compañero, Enrique Acevedo, una mujer llega a su casa en un pequeño kayak, abre la puerta de la entrada principal y se encuentra todo el primer piso inundado con casi un metro de agua. Al fondo sólo se oye el golpe del agua contra las paredes de la sala. Ella no dice nada, pero todos los que estábamos viendo ese reportaje supimos en ese preciso instante que su vida nunca más sería igual.
En lugar de ella pude haber sido yo. O mi vecino. O mis compañeros de trabajo. Esa es la ruleta del clima. Harvey pudo haber arrasado Miami, la ciudad donde vivo. Hace 25 años fuimos nosotros. El huracán Andrew, categoría 5, entró con toda su fuerza al sur de la Florida y nos tardamos años en salir adelante. Contar con señal de televisión y de internet, agua potable, aire acondicionado y calles transitables parecía un lujo inalcanzable.
A la larga nos recuperamos, pero nunca vuelves a pensar en los huracanes como algo que les pasa a otras personas. Los meteorólogos dicen que otra tormenta se está formando en el Atlántico, pero me niego a seguirla en el mapa. Es demasiada angustia.
Por ahora sólo pienso en Perla, en Nancy y en todos los inmigrantes que van a necesitarse para levantar a Houston después de la tormenta.
(Posdata. Aquí está mi entrevista con Nancy – la esposa del recién fallecido Jorge Pérez – y con Perla, cuyo esposo, Benjamín Vizueth, sigue desaparecido: bit.ly/2vNk0tu.)
(Jorge Ramos, periodista ganador del Emmy, es el principal director de noticias de Univision Network. Ramos, nacido en México, es autor de nueve libros de grandes ventas, el más reciente de los cuales es “A Country for All: An Immigrant Manifesto.”)

Check Also

Volume 37 issue 37 • 09/14/2017 – 09/20/2017

 In this issue Record number of natural disasters CBD controversial but effective Cordoba receives Othli …

Subscribe to Dos Mundos Today! Dismiss