WHM honoree prefers serving others over personal recognition
By Tere Siqueira
For Marialexa Sanoja, one of the women being honored by Dos Mundos in observance of March as Women’s History Month, service has never been about titles or recognition.
It has been about solving problems, listening closely and stepping in where families, especially Hispanic families, are left without support.
Sanoja is founder and director of Mission Despegue. Through the Greater Kansas City area nonprofit organization, Sanoja works closely with Hispanic students and parents, offering guidance, support and programs designed to address problems before they become tragedies. Her work includes helping families understand school systems, documentation processes and student resources.
Before launching Mission Despegue, Sanoja worked in law enforcement and said her experience there gave her a direct view of the struggles many Hispanic families face. Those struggles include substance use, mental health crises, and the cultural and language barriers that prevent parents from getting timely information. She said she saw how often families were trying to do their best while navigating unfamiliar systems, exhausting work schedules and a digital world their children understood far better than they did.
“I understand the Hispanic situation here because I’ve lived it,” Sanoja said. “I know what it means to come here, to work hard, to want better for your children, and at the same time, to face barriers that other people don’t always see.”
Rather than limiting her efforts to one program or one type of service, Sanoja has built a network of support that extends into daily life. Through that network, Mission Despegue strives to help families find resources, offer follow-up support when someone misses a program, respond to personal crises and serve as a trusted point of contact for parents who often don’t know where to turn.
“It’s more than helping with just one thing,” she said. “It’s about being support, so families know someone is there. Sometimes, they call for a program, but later, they trust you with many other problems because they know you care.”
What drives Sanoja’s work most, she said, is seeing how serious the need for Mission Despegue’s support has become. In her work with students, Sanoja has encountered the devastating realities of overdoses, suicide, untreated mental health struggles and family disconnection, she said. She referred to cases involving youth as young as 14, saying those experiences have reinforced the urgency of prevention, education and culturally relevant outreach in Spanish.
Sanoja’s work also reflects a broader message for immigrant parents: sacrifice alone isn’t enough.
Many Hispanic parents come to the United States determined to work hard for their children, but too often, they neglect their own growth, education and adaptation in the process, Sanoja said. When parents stop investing in themselves, children can become more vulnerable to the pressures around them, she said.
Sanoja, who has lived in Kansas for years, describes herself as a naturally curious person, who has always wanted to understand why things work the way they do and how challenges can be turned into opportunities for something better. That mindset, she said, has shaped her professional and personal lives. Rather than dwelling on hardship, she tends to focus on what action can be taken next, a perspective she traces in part to her mother’s example of independence and resilience, she said.
When asked what it means to be recognized during Women’s History Month as one of the Hispanic women who are making a difference in the area, Sanoja said:
“Recognition is important if it helps shine a light on the work and inspires others, … but that is not why I do it. I do it because I know the need is real, and because there is still so much more to do. I’m very grateful for the recognition, and I feel honored that people trust what I’m doing. But I wouldn’t change that recognition for the trust of my students or the impact of the work itself.”
To learn more about Sanoja’s work, visit misiondespegue.org.
Marialexa Sanoja prefiere servir a los demás antes que el reconocimiento personal

Para Marialexa Sanoja, una de las mujeres homenajeadas por Dos Mundos en el marco de marzo como Mes de la Historia de la Mujer, el servicio nunca ha sido cuestión de títulos o reconocimiento.
Ha sido cuestión de resolver problemas, escuchar con atención e intervenir donde las familias, especialmente las hispanas, se quedan sin apoyo.
Sanoja es fundadora y directora de Mision Despegue. A través de esta organización sin fines de lucro del área metropolitana de Greater Kansas City, trabaja de cerca con estudiantes y padres hispanos, ofreciendo orientación, apoyo y programas diseñados para atender problemas antes de que se conviertan en tragedias. Su labor incluye ayudar a las familias a comprender los sistemas escolares, los procesos de documentación y los recursos disponibles para los estudiantes.
Antes de lanzar Mision Despegue, Sanoja trabajó en las fuerzas del orden y dijo que esa experiencia le permitió ver de cerca las dificultades que enfrentan muchas familias hispanas. Esas dificultades incluyen el consumo de sustancias, crisis de salud mental y las barreras culturales y del idioma que impiden que los padres reciban información a tiempo. Dijo que vio con frecuencia cómo las familias trataban de hacer lo mejor posible mientras navegaban sistemas desconocidos, jornadas laborales agotadoras y un mundo digital que sus hijos entendían mucho mejor que ellos.
“Entiendo la situación hispana aquí porque la he vivido”, dijo Sanoja. “Sé lo que significa venir aquí, trabajar duro, querer algo mejor para tus hijos y, al mismo tiempo, enfrentar barreras que otras personas no siempre ven”.
En lugar de limitar sus esfuerzos a un solo programa o a un solo tipo de servicio, Sanoja ha construido una red de apoyo que se extiende a la vida diaria. A través de esa red, Mision Despegue busca ayudar a las familias a encontrar recursos, dar seguimiento cuando alguien falta a un programa, responder a crisis personales y servir como un punto de contacto confiable para padres que a menudo no saben a dónde acudir.
“Es más que ayudar con una sola cosa”, dijo. “Se trata de ser apoyo, para que las familias sepan que hay alguien allí. A veces llaman por un programa, pero después confían en ti con muchos otros problemas porque saben que te importa”.
Lo que más impulsa el trabajo de Sanoja, dijo, es ver cuán seria se ha vuelto la necesidad del apoyo de Mision Despegue. En su trabajo con estudiantes, Sanoja se ha encontrado con las devastadoras realidades de sobredosis, suicidio, problemas de salud mental sin tratar y desconexión familiar, afirmó. Se refirió a casos de jóvenes de tan solo 14 años, y dijo que esas experiencias han reforzado la urgencia de la prevención, la educación y el acompañamiento culturalmente relevante en español.
El trabajo de Sanoja también refleja un mensaje más amplio para los padres inmigrantes: el sacrificio por sí solo no es suficiente.
Muchos padres hispanos llegan a Estados Unidos decididos a trabajar arduamente por sus hijos, pero con demasiada frecuencia descuidan su propio crecimiento, educación y adaptación en el proceso, dijo Sanoja. Cuando los padres dejan de invertir en sí mismos, sus hijos pueden volverse más vulnerables a las presiones de su entorno, señaló.
Sanoja, quien ha vivido en Kansas durante años, se describe como una persona naturalmente curiosa, que siempre ha querido entender por qué las cosas funcionan como funcionan y cómo los desafíos pueden transformarse en oportunidades para algo mejor. Esa manera de pensar, dijo, ha marcado tanto su vida profesional como personal. En lugar de quedarse atrapada en las dificultades, suele enfocarse en la acción que puede tomarse después, una perspectiva que atribuye en parte al ejemplo de independencia y resiliencia de su madre.
Cuando se le preguntó qué significa ser reconocida durante el Mes de la Historia de la Mujer como una de las mujeres hispanas que están marcando la diferencia en la región, Sanoja respondió:
“El reconocimiento es importante si ayuda a visibilizar el trabajo e inspira a otros, … pero esa no es la razón por la que lo hago. Lo hago porque sé que la necesidad es real y porque todavía hay muchísimo más por hacer. Estoy muy agradecida por el reconocimiento y me siento honrada de que la gente confíe en lo que estoy haciendo. Pero no cambiaría ese reconocimiento por la confianza de mis estudiantes ni por el impacto del trabajo en sí”.
Para conocer más sobre el trabajo de Sanoja, visite misiondespegue.org.







