fbpx

Divulgando la cultura en dos idiómas.

History of Day of the Dead




Photo by Patrica Molina

Day of the Dead is an interesting holiday celebrated in central and southern Mexico during the chilly days of November 1 & 2. Even though this coincides with the Catholic holiday called All Soul’s & All Saint’s Day, the indigenous people have combined this with their own ancient beliefs of honoring their deceased loved ones.
They believe that the gates of heaven are opened at midnight on October 31, and the spirits of all deceased children (angelitos) are allowed to reunite with their families for 24 hours. On November 2, the spirits of the adults come down to enjoy the festivities that are prepared for them.
In most Indian villages, beautiful altars (ofrendas) are made in each home. They are decorated with candles, buckets of flowers (wild marigolds called cempasuchil & bright red cock’s combs) mounds of fruit, peanuts, plates of turkey mole, stacks of tortillas and big Day-of-the-Dead breads called pan de muerto. The altar needs to have lots of food, bottles of soda, hot cocoa and water for the weary spirits. Toys and candies are left for the angelitos, and on Nov. 2, cigarettes and shots of mezcal are offered to the adult spirits. Little folk art skeletons and sugar skulls, purchased at open-air markets, provide the final touches.
Day of the Dead is a very expensive holiday for these self-sufficient, rural based, indigenous families. Many spend over two month’s income to honor their dead relatives. They believe that happy spirits will provide protection, good luck and wisdom to their families. Ofrenda building keeps the family close.
On the afternoon of Nov. 2, the festivities are taken to the cemetery. People clean tombs, play cards, listen to the village band and reminisce about their loved ones. Tradition keeps the village close. Day of the Dead is becoming very popular in the U.S. ~ perhaps because we don’t have a way to celebrate and honor our dead, or maybe it’s because of our fascination with it’s mysticism.
The altar is a wonderful multi-cultural activity for home or classroom. Everyone can participate and put something, either traditional or symbolic, on the altar. The altar is where people can express their feelings for those loved ones being honored. Americans (and non –catholics) are beginning to adopt this tradition and now altars are becoming popular in private homes as well as in public places.
In Mexico, the traditional family altar explodes with color during Day of the Dead when many special items are set out as offerings to the returning spirits. The entire family will work together in the decoration; much the same as American who decorate their ofrendas.
Regional custom and tradition have a lot to do with what people put on their altars, but in Southern Mexico, several things are a must: an arch made of sugar cane, candles, copal incense, a glass of water for the weary traveling spirit, flowers especially orange marigolds (Cempasuchil) and red cocks combs special food like tamales and mole, skeleton decorations and sugar skulls.
The altar provides a feast for the visiting spirits. Favorite items of the person being honored are displayed on the altar. On November 1 the day honoring children altars are filled with everything in miniature: toys, chocolate, little glasses of milk and candies. On November 2 the day honoring adult spirits cigarettes, mescal, bottles of soda, stacks of handmade tortillas, pan de muerto (a rich egg bread which is either decorated or braided), special turkey in mole sauce, nuts, tamales and special personal items of the muerto (like a hat of marigold petals recognizes each person. Names of the honored guest are put on sugar skulls, orange , apples and big loaves of bread. Little skeleton figurines and sugar skulls are used to decorate the altar and poke fun at death.
Members of the family never eat off altar until the food has been enjoyed by the spirits and they have safely returned to heaven. But on November 3, the family enjoys a feast they’ve been waiting for all year!


Historia del Día de los Muertos

El Día de los Muertos es una fiesta interesante celebrada en el centro y sur de México durante los fríos días del 1 y 2 de noviembre. A pesar de que esto coincide con la fiesta católica llamada el Día de todos los Santos, los indígenas han combinado este día con sus propias creencias de honrar a sus seres queridos fallecidos.
Ellos creen que las puertas del cielo se abren a la medianoche del 31 de octubre y los espíritus de todos los niños fallecidos (angelitos) se les permite reunirse con sus familias durante 24 horas. El 2 de noviembre, los espíritus de los adultos bajan para disfrutar de las fiestas que se preparan para ellos.
En la mayoría de los pueblos indígenas, se hacen hermosos altares (ofrendas) en cada hogar.
Éstas están decoradas con velas, arreglos florales (cempasúchil y cresta de gallo), frutas, cacahuates, platos de pollo con mole, tortillas y grandes panes especiales para el día, llamados pan de muerto. El altar necesita tener mucha comida, botellas de refresco, chocolate caliente y agua para los espíritus cansados. Juguetes y caramelos son dejados para los angelitos y el 2 de noviembre, cigarros y caballitos de mezcal se ofrecen a los espíritus adultos. Pequeños esqueletos de arte popular y cráneos de azúcar comprados en los mercados al aire libre proporcionan los toques finales.
El Día de los Muertos es una fiesta muy cara para estas familias auto-suficientes, de zonas rurales, indígenas. Muchos gastan más de dos meses de sus ingresos para honrar a sus parientes muertos. Ellos creen que los espíritus felices proveerán protección, buena suerte y sabiduría a sus familias. Poner una ofrenda mantiene a la familia cerca.
En la tarde del 2 de noviembre, las festividades se llevan al cementerio. La gente limpia las tumbas, juega a las cartas, escucha a la banda del pueblo y recuerda a sus seres queridos. La tradición mantiene el pueblo cerca. El Día de los Muertos se está volviendo muy popular en los Estados Unidos ~ tal vez porque no tenemos una manera de celebrar y honrar a nuestros muertos, o tal vez es debido a nuestra fascinación por su misticismo.
El altar es una maravillosa actividad multicultural para el hogar o la escuela. Todos pueden participar y poner algo, ya sea tradicional o simbólico, en el altar. El altar es donde la gente puede expresar sus sentimientos por aquellos seres queridos que son honrados. Los estadounidenses (y los no católicos) están comenzando a adoptar esta tradición y ahora los altares se están popularizando tanto en casas particulares como en lugares públicos.
En México, el altar familiar tradicional explota con color durante el Día de los Muertos, cuando varios artículos especiales se ponen como ofrendas a los espíritus que regresan. Toda la familia trabajará en equipo en la decoración, al igual que aquellos estadounidenses que decoren sus ofrendas.
Las tradiciones y costumbres regionales tienen mucho que ver con lo que las personas ponen en sus altares, pero en el sur de México se hacen diferentes cosas: un arco hecho de caña de azúcar, velas, incienso de copal, un vaso de agua para el espíritu viajero cansado, flores especialmente Cempasúchil y cresta de gallo adornan alimentos como tamales y mole, decoraciones de esqueletos y calaveras de azúcar.
El altar ofrece una fiesta para los espíritus que visitan. Las cosas favoritas de la persona que se honra se muestran en el altar. El 1 de noviembre es el día en honor a los niños y los altares se llenan de todo en miniatura: juguetes, chocolate, vasos de leche y dulces. El 2 de noviembre es el día que se honra a los espíritus adultos con cigarros, mezcal, botellas de refresco, tortillas hechas a mano, pan de muerto (un rico pan de huevo que está decorado o espolvoreado), pollo con mole, nueces, tamales y artículos personales que eran especiales para el muerto (como un sombrero de pétalos de cempasúchil para representar a cada persona). Los nombres del invitado de honor se colocan sobre calaveras de azúcar, también se ponen naranjas, manzanas y rebanadas de pan. Pequeñas figuras de esqueleto y calaveras de azúcar se utilizan para decorar el altar y burlarse de la muerte.
Los miembros de las familias nunca comen del altar hasta que los espíritus han disfrutado la comida y han regresado con seguridad al cielo. ¡Pero el 3 de noviembre, la familia disfruta de una fiesta que han estado esperando todo el año!

 

Share:

More Posts

Send Us A Message

Related Posts

Season of civic spirit

As Hispanic citizens of this great country, it’s a privilege and incumbent upon us right now to channel our positive energies into assertive civic participation.

%d bloggers like this: