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Niña de KC recibe trasplante histórico




Pictured Left to Right: Aliessa Barnes, MD, Brian Birnbaum, MD, Hannah Mountz, and Sarah Bowmaker, RN
Pictured Left to Right: Aliessa Barnes, MD, Brian Birnbaum, MD, Hannah Mountz, and Sarah Bowmaker, RN

Los niños del área de Kansas City ya no tienen que viajar cientos de kilómetros para una cirugía de trasplante de corazón.

En noviembre de 2014, el hospital de Children’s Mercy fue certificado como un centro de trasplante cardíaco pediátrico. El 13 de febrero, los cirujanos de Children’s Mercy realizaron la primera cirugía de trasplante de corazón a la niña de 15 años de edad, Hannah Mountz.

“Hemos tenido que enviar a las familias que viven a 15 minutos del Children’s Mercy a St. Louis o Denver”, informó el Dr. James D. St. Louis, Director Quirúrgico de trasplante cardíaco del hospital. “Ahora, Children’s Mercy tiene un programa de cardiología pediátrica de servicio completo”.

Algo vital para eso, dijo, es poder ofrecer dispositivos de asistencia ventricular para apoyar al paciente a la espera de un trasplante.

El programa es el producto de años de planificación y preparación. El hospital comenzó la persecución sin cuartel para convertirse en un centro de trasplante de corazón en 2011. Este año, Children’s Mercy realizará de cinco a seis trasplantes de corazón, indicó St. Louis, quien operó a Mountz.

La adolescente de Kansas City había estado en la lista de espera por cinco semanas. A los 12 años, había sido diagnosticada con cardiomiopatía, “una enfermedad en la cual el músculo cardíaco se debilita y se agranda, lo que hace difícil bombear sangre a través del cuerpo”, según un comunicado del Children’s Mercy.

Mountz y su familia y el equipo quirúrgico, liderado por St. Louis tuvieron un aviso de casi 12 horas antes de la cirugía. La Red Unida para Compartir Órganos (UNOS, por sus siglas en inglés) puso el proceso en movimiento cuando contactó a St. Louis y ofreció el corazón.

“Un cirujano vuela para traer el corazón; el otro cirujano comienza el procedimiento”, dijo St. Louis.

La coordinación y la sincronización son críticas. El equipo de trasplante quirúrgico, compuesto por unos 20 profesionales —cardiólogos, intensivistas, anestesiólogos, enfermeras, asistentes, encargados de la transmisión de fluídos por los vasos sanguíneos— tenía que tener a Mountz preparada para el implante en cuanto el corazón llegara al Children’s Mercy.

“Hay que mantener el tiempo de isquemia fría (el tiempo que el corazón donado pasa fuera del cuerpo durante el cual es transportado en un refrigerador hacia el destinatario) por debajo de cuatro horas”, señaló el médico.

St. Louis, un cirujano torácico y cardíaco certificado, llegó al Children’s Mercy en octubre  pasado desde el hospital Children’s Mercy de la Universidad de Minnesota, donde era Director de Trasplantes Cardiacos Pediátricos y del Centro del Corazón. Realizó su entrenamiento en cirugía cardíaca congénita aquí en el 2000 y quedó “enamorado de Kansas City”; y acogió gustoso la perspectiva de liderar los esfuerzos para cumplir los requisitos de certificación de UNOS.

“Vi esto como una oportunidad para desarrollar un programa, así como para unirme a un grupo de individuos muy fuerte”, comentó. “Yo no creí que habría un problema. Estaba seguro de que el hospital gastaría lo que se necesitara y contrataría al personal; y había la necesidad de un centro de trasplante cardíaco en esta región”.

Estados Unidos está dividido por UNOS en 11 regiones geográficas. La región 8 comprende a Colorado, Iowa, Kansas, Missouri, Nebraska y Wyoming. Children’s Mercy —que también realiza trasplantes de riñón, hígado, intestino, médula ósea y células madre— es uno de los 19 centros de trasplante de corazón de la región, pero es sólo el tercer centro de trasplante pediátrico en Missouri. Kansas no tiene ningún centro dedicado a trasplante pediátrico.

St. Louis se unió a la Dra. Aliessa Barnes, Cardióloga pediátrica especializado en insuficiencia cardíaca y trasplante. Ella vino al Children’s Mercy en septiembre de 2014 desde el Centro Médico Children’s de Dallas, donde había sido la directora médica de trasplante de corazón. St. Louis y Barnes, que es directora médica de trasplante cardíaco en Children’s Mercy, fueron contratados para dirigir el programa. Ellos reclutaron al personal adicional necesario, supervisaron la reorganización del programa cardíaco y completaron la solicitud de certificación.

Hasta el 6 de marzo, 334 niños menores de 18 años en todo el país estaban en la lista de espera para un trasplante de corazón. El grupo de cardiología del Children’s Mercy, que está tratando a más de 90 pacientes con insuficiencia cardíaca, tiene tres pacientes en edades de 3 meses a 17 años esperando por un corazón. Los pacientes en su adolescencia pueden tener un corazón adulto, informó St. Louis.

El trasplante de órganos es un regalo con una espada de doble filo, dijo, instando la donación de órganos. Sin los donantes, los trasplantes que salvan vidas no van a suceder.

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KC girl receives historic transplant

By Edie R. Lambert

Kansas City area children no longer have to travel hundreds of miles for heart transplant surgery.

In November 2014, Children’s Mercy Hospital was certified as a pediatric cardiac transplantation center. On Feb. 13, Children’s Mercy surgeons performed the first heart transplant surgery on 15-year-old Hannah Mountz.

“We’ve had to send families who live within 15 minutes of Children’s Mercy to St. Louis or Denver,” said Dr. James D. St. Louis, the hospital’s surgical director of cardiac transplantation. “Now, Children’s Mercy has a full-service pediatric cardiac program.”

Vital to that is being able to offer ventricular assist devices to support the patient waiting for a transplant, St. Louis said.

The program is the product of years of planning and preparation. The hospital began the all-out pursuit to become a heart transplantation center in 2011. This year, Children’s Mercy will perform five to six heart transplants, said St. Louis, who operated on Mountz.

The Kansas City teen-ager had been on the transplant list for five weeks. At age 12, she’d been diagnosed with cardiomyopathy, “a disease in which the heart muscle becomes weak and enlarged, making it difficult to pump blood through the body,” according to a statement by Children’s Mercy.

Mountz and her family and the surgical team, led by St. Louis, had about 12 hours’ notice before surgery. The United Network for Organ Sharing (UNOS) set the process in motion when it contacted St. Louis and offered the heart.

“One surgeon flies to get the heart, the other surgeon starts the procedure,” St. Louis said.

Coordination and timing are critical. The surgical transplant team, consisting of about 20 professionals – cardiologists, intensivists, anesthesiologists, nurses, assistants, perfusionists – had to have Mountz prepared for the implant as soon as the heart arrived at Children’s Mercy.

“You have to keep the cold ischemic time (donor heart out-of-body time during which the heart is transported to the recipient in a cooler) under four hours,” St. Louis said.

A board-certified thoracic and cardiac surgeon, St. Louis came to Children’s Mercy in October 2014 from the University of Minnesota Children’s Hospital, where he was director of pediatric cardiac transplantation and The Heart Center. He did his congenital heart surgery training here in 2000, fell “in love with Kansas City” and welcomed the prospect of leading efforts to meet UNOS certification requirements.

“I saw this as an opportunity to build a program, as well as join a really strong group of individuals,” St. Louis said.

“I didn’t think there would be a problem. I was sure the hospital would spend what it took and hire the staff, and there was a need for a cardiac transplantation center in this region.”

The United States is divided by UNOS into 11 geographic regions. Region 8 consists of Colorado, Iowa, Kansas, Missouri, Nebraska and Wyoming. Children’s Mercy, which also performs kidney, liver, intestinal, bone marrow and stem cell transplants, is one of the region’s 19 heart transplant centers, but it’s only the third pediatric transplant center in Missouri. Kansas has no dedicated pediatric transplant center.

St. Louis joined Dr. Aliessa Barnes, a pediatric cardiologist specializing in heart failure and transplantation. Barnes came to Children’s Mercy in September 2014 from Children’s Medical Center in Dallas, where she’d been the medical director of heart transplantation. St. Louis and Barnes, the medical director of cardiac transplantation at Children’s Mercy, were hired to lead the program. They recruited additional necessary staff, oversaw reorganization of the cardiac program and completed the certification application.

As of March 6, 334 children nationwide under age 18 were on the waiting list for a heart transplant. The cardiology group at Children’s Mercy, which is treating more than 90 patients with heart failure, has three patients, ages 3 months to 17 years waiting for a heart. Patients in their late teens can take an adult heart, St. Louis said.

Organ transplantation is a gift with a double-edged sword, St. Louis said, urging organ donation. Without donors, lifesaving transplants won’t happen.

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