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Donnelly College professor talks accomplishments as a Hispanic woman in STEM

By Angie Baldelomar

As a Hispanic woman in engineering, Ana Maradiaga is aware of the responsibility that comes with being a minority in a science, technology, education and mathematics (STEM) field.
Maradiaga teaches chemistry at Donnelly College in Kansas City, Kansas. But that is not all she does there: She also is the director of liberal arts and sciences, and oversees two STEM-related grants.
The S-STEM grant, offered through the National Science Foundation, focuses on getting scholarships for minority students. The Minority Science and Engineering Improvement Program grant, offered through the U.S. Department of Education, complements the first one by providing money to any initiative that the college might have to promote students going into science fields or help them in science.
“The ultimate goal is to get them to pursue something in science, but if they do not, at least to (help them) be successful in the science and math classes,” she said.
Although Maradiaga has always loved science, her plan was not always to go into teaching.
Maradiaga got her bachelor’s degree in chemical engineering from Universidad Nacional Autonoma in her native Honduras. She briefly worked in a dairy factory as part of her professional practicums — where she saw many discouraging aspects of working in her field. At the same time, she tutored in her free time and loved every minute of it.
Maradiaga applied for scholarships to study abroad because she wanted to experience that. She got a Fulbright Scholarship and got her master’s degree in teaching chemistry from the University of Illinois-Urbana Champaign.
“There is a reward in teaching that you don’t get in the industry,” she said. “I love what I do. I like the background and I like what I studied, but I don’t mind not being in the industry.”
In 2013, Maradiaga moved to the Kansas City area. Three years later, she started working at Donnelly. One thing that led her to accept a full-time position there was the family environment.
“What I really love about Donnelly … (is that) the people know you,” Maradiaga said. “I love the service we do to our community, the mission at Donnelly of helping those who might otherwise not be served, (to) encourage students, help them (with) juggling other things like work.”
Founded in 1949, Donnelly is a private, Catholic college. It offers associate’s degrees, bachelor’s degrees in business leadership and information systems, and nursing programs. It also has the most diverse student body, which includes a large Hispanic population, in the Midwest — an aspect that heavily influenced Maradiaga’s decision to take the position.
“I realized that, more than in other places, I was a role model here for others that … (could) follow in my steps,” she said. “I love encouraging others to go into science and not be afraid, to understand that maybe they might not have a stronger background but that doesn’t mean that’s impossible.”
That, in turn, helps increase the representation of minorities in STEM fields.
“I do believe that the more representation we see in STEM, the more students will want to go into it,” Maradiaga said.
At Donnelly, classes are small, with a maximum of 15 students per classroom (before the pandemic, a regular classroom had between 16 and 24 students). Just by applying, students are automatically considered for scholarships. Almost all accepted students manage to get a scholarship.
Maradiaga’s advice for high schoolers is to first think about what they want to do as a career, and if it involves going into college, then to look for scholarship opportunities and other ways to make it happen.
“If I can tell … (them any) advice, I would say just go after things proactively because the opportunities are out there,” she said.
For more information on Donnelly, visit https://www.donnelly.edu/admissions/become-a-student.


Profesora de Donnelly College habla de sus logros como mujer hispana en STEM

Como mujer hispana en el campo de ingeniería, Ana Maradiaga sabe de la responsabilidad que viene con ser una minoría en el campo de las ciencias, tecnología, educación y matemáticas (también conocido como STEM, por sus siglas en inglés).
Maradiaga enseña química en Donnelly College en Kansas City, Kansas. Pero no sólo hace eso: también es la directora de artes liberales y ciencias y está a cargo de dos subvenciones relacionadas con STEM.
La subvención S-STEM, que se ofrece a través de la National Science Foundation, se enfoca en obtener becas para estudiantes de minorías. La subvención del Programa de Mejoramiento de Ciencias e Ingeniería de Minorías, ofrecida a través del Departamento de Educación, complementa la primera al proporcionar dinero a cualquier iniciativa que la universidad pueda tener para promover a los estudiantes que ingresan en los campos de las ciencias o ayudarlos en las ciencias.
“El objetivo final es lograr que se dediquen a algo en ciencias, pero si no lo hacen, al menos (ayudarles) a tener éxito en las clases de ciencias y matemáticas”, dijo.
Aunque Maradiaga siempre ha amado la ciencia, su plan no siempre fue dedicarse a la docencia.
Maradiaga obtuvo su licenciatura en ingeniería química de la Universidad Nacional Autónoma en su natal Honduras. Trabajó brevemente en una fábrica de productos lácteos como parte de sus prácticas profesionales, donde vio muchos aspectos desalentadores de trabajar en su campo. Al mismo tiempo, daba clases de tutoría en su tiempo libre y amaba cada minuto.
Maradiaga aplicó a becas para estudiar en el extranjero porque siempre quiso hacer eso. Obtuvo la Beca Fulbright y así obtuvo su maestría en enseñanza de química de la Universidad de Chicago-Urbana Champaign.
“Hay una recompensa en la enseñanza que no se obtiene en la industria”, dijo. “Yo amo lo que hago. Me gusta lo que estudié, pero no me importa no estar en la industria”.
En 2013, Maradiaga se mudó al área de Kansas City. Tres años después, comenzó a trabajar en Donnelly. Una cosa que la llevó a aceptar un puesto de tiempo completo allí fue el entorno familiar.
“Lo que realmente amo de Donnelly … (es que) la gente te conoce”, dijo Maradiaga. “Me encanta el servicio que prestamos a nuestra comunidad, la misión en Donnelly de ayudar a aquellos que de otra manera no recibirían el servicio, animar a los estudiantes, ayudarlos a hacer malabares con otras cosas como el trabajo”.
Fundada en 1949, Donnelly es una universidad católica privada. Ofrece títulos de asociado, licenciaturas en liderazgo empresarial y sistemas de información y programas de enfermería. También tiene el cuerpo estudiantil más diverso, que incluye una gran población hispana, en el Midwest, un aspecto que influyó mucho en la decisión de Maradiaga de asumir el cargo.
“Me di cuenta de que, más que en otros lugares, yo era un modelo a seguir aquí para otros que… (podían) seguir mis pasos”, dijo. “Me encanta animar a otros a dedicarse a la ciencia y no tener miedo, a entender que tal vez no tengan una formación más sólida, pero eso no significa que sea imposible”.
Eso, a su vez, ayuda a aumentar la representación de minorías en los campos de STEM.
“Creo que cuanta más representación veamos en STEM, más estudiantes querrán participar ”, dijo Maradiaga.
En Donnelly, las clases son pequeñas, con un máximo de 15 estudiantes por aula (antes de la pandemia, un aula regular tenía entre 16 y 24 estudiantes). Con sólo presentar la solicitud, los estudiantes son automáticamente considerados para becas. Casi todos los estudiantes aceptados logran obtener una beca.
El consejo de Maradiaga para los estudiantes de secundaria es que primero piensen en lo que quieren hacer como carrera y, si esto implica ir a la universidad, luego busquen oportunidades de becas y otras formas de lograrlo.
“Si puedo decirles … (a ellos) algún consejo, diría que vayan tras las cosas de manera proactiva porque las oportunidades están ahí”, dijo.
Para obtener más información sobre Donnelly, visite https://www.donnelly.edu/admissions/become-a-student.

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